Escucha a tus uñas… ¡Te pueden salvar la vida!

Mano abierta sosteniendo una pluma blanca sobre fondo verde natural

¿Sabíais que las uñas, en numerosas ocasiones, nos pueden avisar de que algo va mal en nuestro organismo? En Derbós, Laboratorio Natural , te recomendamos que estés atenta a tus uñas, a cualquier cambio de color, textura o mancha, porque a través de ellas, nuestro cuerpo nos quiere avisar de que algo no está del todo correcto.

Una uña sana debe ser de color rosa con un toque de blanquecino-rosado cerca de la base. Si, por el contrario, tus uñas son de un color pálido o rayadas con otras tonalidades, puedes tener un grave problema de salud, por lo que desde Derbós te recomendamos que consultes a tu médico para atacar el problema de raíz.

Pero, ¿cómo puedo saber si mis uñas me están intentando decir algo? Sigue leyendo porque en el post de hoy, vamos a saber escuchar a nuestra uñas. ¡Por lo que pueda pasar!

1- Comerse las uñas puede ser un indicio de ansiedad y tensión crónicas. Además, no hay nada más feo, tanto para mujeres como para hombres, que ver unas uñas comidas, verdad?

2- Unas uñas pálidas reflejan anemia. Cuando ésta es grave, las uñas se quiebran con mayor facilidad y su forma se altera, desarrollando estrías longitudinales.

3- Las uñas muy gruesas y deformadas pueden ser consecuencia de micosis, es decir, de una infección por hongos. A tratarse se ha dicho…

4- Las uñas azuladas significan una deficiencia de oxígeno en la sangre, que podría deberse a una insuficiencia cardiaca o a un trastorno pulmonar crónico.

5- Las uñas en vidrio de reloj, llamadas así porque adquieren una enorme curvatura convexa, delatan la presencia de una infección crónica.

6- Las uñas con líneas y moteados blancos son el resultado de un envenenamiento con arsénico. Atención, ¡a ver a quién tenéis al lado!

7- Las pequeñas motas de color blanco en las uñas no son otra cosa que inofensivas burbujas de aire que pueden llegar a desaparecer con el tiempo, pero por favor, no las confundáis con los moteados blancos del punto anterior. 😉

Y estas recomendaciones no solo nos sirven para las uñas de las manos, más visibles, también para las de los pies… Escuchad a vuestras uñas porque os pueden estar diciendo algo que de otra forma no detectaríamos a tiempo…